Muchas industrias confían en la tecnología de las salas blancas. Industrias como la electrónica, la de alta tecnología, la de semiconductores, la farmacéutica, la aeroespacial y la médica, todas ellas requieren salas limpias como parte necesaria del proceso de fabricación.
A medida que productos como teléfonos móviles y microchips se hacen más pequeños, la posibilidad de contaminación durante los procesos de fabricación aumenta. Para este tipo de empresas, los productos limpios, seguros y libres de contaminantes son esenciales para fabricar y distribuir un producto rentable.