Las salas limpias en el sector de la cosmética son una exigencia para evitar una excesiva concentración de partículas presentes en el aire, o para el control de factores ambientales como la temperatura, la humedad o la presión atmosférica.
Para ello, la sala se aísla con todos los componentes necesarios como techos, tabiques, suelos o puertas y se procura establecer una protección completa del personal, del ambiente y de los productos fabricados según la norma previamente establecida que se remonta al año 2006.